Escuchamos buscando información. Separándolo de las emociones e interactuamos para descubrir los motivos.
Escuchamos sin prestar atención. Relajados, buscando placer o inspiración.
Vamos a por un objetivo claro y concreto.
Seleccionamos la información que nos interesa. Escuchamos algunos puntos del mensaje dejando el resto de lado. Nos quedamos con lo que solo es importante para nosotros.
Nos ponemos en el lugar de la otra persona. Hacemos la intención de comprender los sentimientos y emociones.
PERO......
STOP
Escucha tu voz interior.¿ Qué necesitas? ¿Qué te hace feliz?
aprende a respetarte.
“JMS” es una chica dependiente emocionalmente, pero con un corazón enorme, una integridad absoluta para sus seres queridos, amiga de sus amigos. A JMS la había dejado su novio de un modo bastante egoísta, sin explicaciones.
Se quedó sin ellas. Recurrió a tarotistas, amigos y terapeutas. Su sentido auditivo en todas ellas fue selectivo. Lloraba, pensaba, se culpaba… pasando las fases del duelo, pero nunca llegaba a la aceptación, ella solo quería respuestas.
Una noche JMS sintió tal presión en el pecho con una desesperación desgarradora y se puso a correr sin parar. La falta de aire junto al temblor en su cuerpo hizo que JMS se desmayara….
“Amanezco en la duna del desierto más bello. Nadie me rodea y ni el susurro más lejano se aproxima. El poder de un alma tribal fecunda en mí. Las yemas de mis dedos acarician la sed y no por ello huyo. No soy el más tierno de los humanos, ni la más romántica mujer, ni el más feliz de los niños soñadores e inocentes, ni la más rebelde de las niñas.
Hoy quien me habla es mi interior.
En mi nuevo hogar no hay nada por lo que aparentemente deba batallar, ni nadie a quien le deba una evasiva… tan siquiera ¡no hay nadie a quién pueda cortejar!
Todo es recubierto de arena dorada. Sus oleajes, a los que el viento obliga a caminar son de las bellezas más gratas de rondar, nunca te cansas de ver las representaciones que cogen, ni el rumbo que llevan.
A lo lejos de aquel bello, pero árido desierto concebí mi alma. La que negamos en la vida de un siglo progresista, radical y materialista…
Síganme en cada uno de mis pasos… hoy soy tu interior que quiere hablar contigo…
Caminaba día y noche, las arenas eran densas. Arrastraba mi cuerpo en los consecutivos derrumbamientos pese a querer alcanzar un lejano y ansioso ventanal de aire fresco, nubes limpias y vida natural. Mi cuerpo se convertía en lo más frágil… se negaba a cada paso, y sintiéndome vacía ¡no lograba conseguir saber qué era! Aun así, mi desbocada conciencia no permitiría que nadie lo supiera… arrastraba mi cuerpo y la imaginación y la inmensa sed me engañaban.
A lo lejos, una luz parpadeante aclamaba mi atención, ¡quería llegar a ella!… y a pocos metros vi unos árboles, ¡están llorando! ¿Qué les pasa?… no quiero mirar a esos inmensos árboles. Son los que quieren convocar mi curiosidad.
Mi cansancio era exhaustivo, mis ojos se cerraban mansamente, mi corazón palpitaba lento… una voz… entraba en mi…su susurro era dulce. Era mi propia voz que estaba hablando conmigo… mirábamos juntas el desierto. Me sentí llena de vida…
Recobré el aliento. Frente a mí no había nada, ni detrás, ni en cada uno de los puntos de aquel arenoso lugar. Solo yo y mi alma tribal….
Habla mi autoestima, mi propia salvación ante aquellos que me infravaloran y ante el conformismo… ante lo que yo quiero de verdad.
Hoy puedo garantizar que mi sed es amplia y que la vida es un manantial. Y quiero beber todo cuanto anhele… sin intermedios, sin contemplaciones. Este es mi manantial.
Síganme en cada paso… soy el susurro de tu voz… una voz dulce, una voz que te quiere, una voz que, para que escuchen los demás, debes hacerlo tú primero.
Te ofrezco un manantial que ya posees, el que quiero que alimentes con peces llenos de vida, de colores, que identifiquen tu alegría… te ofrezco que vivas tu propia vida… que escuches a las florestas que lloran porque son tus propios miedos que no intentes cortejar a nadie, porque en este paraje solo estas tú. Las luces que te aclaman son los escenarios de tu engaño y las esperanzas de subsistir en algo que no puedes… Yo te ofrezco… quererte a ti misma “
Desasí…





