LA MEMORIA

«Memoria de un Asesino»

 

Quince pétalos tenían mi cuerpo…quise pensar…pero no pude…

Era como la guitarra del mejor artista…con sus curvas deleitantes, con el
mismo susurro que las palmas de sus manos aclamaban.

Veinticinco pétalos suman mi cuerpo… quise mirar de cerca…pero no pude. Mis
ojos eran los prismas del mejor astrólogo., Con el mismo ansia de ver un planeta,
con el mismo sigilo que ellos se alejan.

Quiero mirar de cerca, pero se aleja.

Por el camino de la vida reúnen más de cuarenta pétalos y  pregunté tu nombre
en el silencio…el mismo silencio de un mudo, en la misma oscuridad de un ciego.
Insisto abuso, pero no tengo respuestas…

Apareciste en la vida…de la mano del pensamiento mágico.

Me acompañaban las supersticiones y los conjuros, los fetiches, los
amuletos… las buenas formas las costumbres, la tradición en mis hermanos y
amigos.

Antes de que nadie supiera de tu existencia dividiste las almas…en un mundo
de luz y otra de oscuridad. En lo que está bien y  en lo que está mal.

Existes antes de la culpa…mortalidad… desde los Principios de los tiempos.

Aprendí a confortarme con lo que la vida me dio. Porque después de todo, cualquier cosa que viví fue lo mas placentero y sensual, sincero e incondicional. 

¿Es lo que crees que merezco?.

Eres la invitada no querida, La no deseada…y sin embargo…Eres la primera en llegar…en momentos de dudas…

Hoy mis sesenta pétalos decoran mi vida…se que nunca te conocí…

Pero en la oscuridad, como en la de un ciego…

En el silencio… como en la de un mudo…

Descubro tu nombre…formado en un clavel en los cuatro rincones de  esta pared.

Demasiado tarde. Nunca te acercaste. Nunca te llevé…

Y en esta cárcel hoy sé.

Te llaman conciencia


Desasí.